Mostrando entradas con la etiqueta Reciclar/reutilizar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reciclar/reutilizar. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de octubre de 2021

ATRAPASUEÑOS-Dreamcatcher

Hacía mucho tiempo que tenia la idea de hacer un Atrapasueños a ganchillo, pero por una cosa o por otra, este proyecto siempre quedaba relegado.





Hasta que un concurso convocado en Instagram por un par de personas que sigo con mi cuenta de plantas @el_enanito_jardinero, me dio la excusa perfecta para hacer, por fin, mi Atrapasueños. 
El tema era "Mandalas" y en él tenías que crear un Mandala en técnica libre y fotografiarlo con mi planta suculenta preferida.



Quería reutilizar y aprovechar materiales que ya tuviera por casa así que eché mano de la caja de restos de hilados y tejí el mandala con algodón, siguiendo un precioso patrón de Anabelia Craft Design. Para el aro del atrapasueños utilicé un resto de poda de un jazmín, que tenía guardado hace un montón de tiempo. 



Y para los colgantes aproveché unos abalorios de pasta y unas piezas de madera de una cortina de puerta que se rompió y que había guardado "por si acaso".



Y claro, os muestro también la planta protagonista del concurso del que os hablaba antes, una preciosa Echeveria Lola y su hijito. 


Fue un proyecto muy agradable de realizar, que no lleva mucho tiempo ni esfuerzo, y que, por supuesto, ya tengo colocado en la cabecera de mi cama...


Espero que os haya gustado. ¡Hasta pronto!

jueves, 30 de julio de 2015

Molinillos de viento

¡Hola!. Vuelvo al blog después de unos días de "vagancia" y en ésta ocasión os traigo una manualidad de las fáciles y típicas para que podáis hacerla con vuestros niños ahora que tienen tanto tiempo libre: los molinillos de viento.

Materiales
  • Cartulinas o papeles al gusto
  • Palillos de madera
  • Pegamento de barra
  • Tijeras
  • Lápiz
  • Unos abalorios
  • Alfileres de cabeza gruesa de colores
  • Corcho (de tapones de botellas)



Cómo se hace

En mi caso he utilizado papel de empapelar de un muestrario que me dieron en una tienda de papeles pintados y que iban a tirar. Los papeles de muestrarios dan mucho juego y se pueden utilizar para muchas manualidades. Así reutilizamos materiales. Pero vosotros podéis usar cartulinas, o papeles de regalo, folios con dibujos de vuestros niños... 




Éste tipo de papel tiene un sello por la parte trasera. Podemos hacer dos cosas, o utilizar sólo las partes en las que no aparece el sello, o aprovechar todo pegando dos papeles entre sí. Yo he usado el papel con la trasera vista en los molinillos de menor tamaño y con dos papeles pegados en el mayor. Para pegarlos he utilizado pegamento de barra. Si los molinillos que vais a hacer son pequeños (menos de 10x10) no peguéis dos papeles, porque queda demasiado rígido y cuesta mucho doblar las esquinas después.


En éstas imágenes podéis ver cómo queda pegando dos papeles entre sí. 
Una vez que hayáis elegido qué tipo de papel vais a usar hay que recortar un cuadrado. Las medidas son a vuestro gusto, pero un buen tamaño puede ser un cuadrado de 15x15cm. Para que os hagáis una idea, en la primera imagen de la entrada, mi molinillo grande mide 18 cm. de lado y el pequeño 13 cm.
Sobre el cuadrado marcáis las diagonales con un lápiz y señalizáis el centro de la intersección. Si os fijáis, el trazo más fuerte de lápiz llega hasta sólo hasta poco más de 2/3 de la media diagonal, sin llegar hasta el centro. Ésto nos servirá de referencia a la hora de recortar.


A unos 7-10 milímetros del centro (dependiendo del tamaño del cuadrado), hacéis una pequeña señal en cada una de las cuatro lineas que resultan al cruzarse las diagonales. Nos servirán a la hora de pegar las esquinas.


Después vamos a recortar desde cada uno de los cuatro vértices siguiendo el trazo más fuerte del que hablábamos antes sin llegar del todo al centro y respetando las marcas que hemos hecho como referencia para pegar.


Nos van a quedar ahora ocho vértices.


Con el pegamento de barra damos una capa generosa en el centro del cuadrado y vamos pegando las esquinas llegando con la punta a la marca que habíamos trazado anteriormente. Así se van montando ligeramente unas sobre otras. Seguiremos éste orden: 1-C, 3-C, 5-C, 7-C


















 
 

Cada vez que vayamos a pegar una esquina damos un poco más de pegamento sobre la anterior para asegurar la unión.























Para ocultar la unión de las esquinas he recortado un cuadradito de papel y lo he pegado en el centro (en otros molinillos han sido círculos...)

Antes de seguir... si pegáis los vértices en el orden contrario, es decir 2-C, 4-C, 6-C, 8-C, la dirección hacia la que girará el molinillo será también la contraria, pero eso ya a vuestro gusto. Es lo que he hecho con el molinillo de esquinas recortaditas de la foto inferior.


Una vez que tenemos el molinillo hecho vamos a pasar por el centro y desde delante hacia atrás una alfiler de cabeza gruesa del color que más nos guste.





















Atravesamos un palo de madera con un orifico pasante y le pegamos un pequeño abalorio. Tenéis que intentar que el orificio sea perpendicular y no os quede inclinado porque si no el molinillo quedará torcido y no girará bien. 

Luego atravesamos con el alfiler sujeto al molinillo el abalorio y el palo y finalmente lo sujetamos todo con un trozo de corcho. No hay que apretar demasiado para que el molinilo tenga un poco de holgura y pueda girar.
Yo he usado un palo de comida china, pero podéis utilizar un palillo de pincho moruno, una ramita, una pajita de refresco... dependerá del peso del molinillo; y si no tenéis corcho (el mío es de una botella de cava de la Navidad) un trozo de goma de borrar también sirve.





Podéis hacer molinillos de un montón de tamaños y papeles diferentes. Todos quedan preciosos.




Ya está. Ahora sólo necesitamos un poquito de brisa y... a girar!!! 


 Espero que os haya gustado. Hasta pronto.

viernes, 13 de junio de 2014

Humidificadores para las macetas: una nueva oportunidad

Seguro que en muchas de vuestras casas hay alguna de éstas pequeñas figuritas para decorar las macetas que en realidad son humidificadores. Están hechos en la mayoría de los casos en barro, con formas divertidas y pintados con colores alegres. 
Los de mayor calidad tienen un mejor acabado y son más resistentes... pero los que yo tengo están comprados hace mucho tiempo en las antiguas tiendas de "todo a cien". Han cumplido su labor, desde luego; pero claro, una calidad regularcilla expuesta durante años a la humedad y a las inclemencias del tiempo dan lugar a que ahora se encuentren en mal estado. Algo así como éste...


Bueno, pues como no los pienso tirar, os voy a mostrar los pasos que hay que dar para restaurarlos y darles una nueva oportunidad.
Voy a trabajar con el que aparece en primer plano, pero los procesos son iguales para todos.

Este es el estado de la figurita antes de empezar...















Vamos a necesitar:
  • lija fina de madera 
  • trapo que no suelte pelo
  • pinceles de pelo fino
  • paletina
  • un bote de cristal
  • recipiente para mezclar los colores
  • imprimación para soportes porosos
  • pintura acrílica de varios colores
  • barniz de poliuretano al agua
Empezamos...
Lo primero que debemos hacer es limpiar muy bien la figurita para eliminar cualquier resto de grasa, tierra... yo los he lavado con agua y jabón, aclarándolos muy bien y dejando que se sequen completamente antes de dar el siguiente paso.

Después hay que lijarlos para quitar los restos de pintura levantada. Dependiendo del estado de la pieza, os interesará eliminar toda o sólo parte de la pintura. En éste caso la que quitado todo lo que he podido. Si no conseguís retirar toda la pintura no pasa nada, ya que el lijado dejará los restos de pintura suficientemente rugosos como para permitir que agarre sin problemas la imprimación que daremos más tarde.
Para quitar restos del polvillo que suelta la pieza, la puse directamente bajo el grifo de agua y la dejé secar.


Una vez seca, daremos una mano de imprimación para materiales porosos (gesso), y cuando esté seca lijaremos ligeramente antes de dar una segunda mano.


Es el momento de empezar a pintar. Hay muchas calidades de pinturas. Para éstos casos yo utilizo una pintura normalita, no muy cara (reservo las buenas para otros menesteres). Si os fijáis en la foto de arriba, he reutilizado un envase de una caja de bombones a modo de pocillos para realizar la mezcla de colores.
Una vez que tengáis mezclados los tonos y elegido el que os guste podemos ir pintando la figurita poco a poco. En mi caso empecé aplicando una capa de color base, amarillo para los sombrerillos de las setas, blanco para los tallos y verde (mezclando amarillo y azul) para la base.


Con una mezcla de color rojo y amarillo preparé un tono naranja que apliqué en la parte superior de los sombrerillos. Para que no quedase el color plano, antes de que se secase del todo, fui pasando por distintas zonas con el pincel húmedo sin pintura, para ir retirando color por distintas partes y dar una sensación de textura.
En las zonas donde se unían los tallos, apliqué unas veladuras de color (pintura muy diluída), en tono verde-anaranjado, para crear algo de profundidad. La base verde lleva el mismo tipo de veladura. Pinté después unos detallitos en verde a modo de hojitas. Por último pinté en color blanco unos lunares sobre los sombrerillos de las setas.




El último paso es aplicar una buena mano de barniz en la parte pintada (no barnicéis la parte en la que el barro ha quedado al desnudo).
He utilizado un barniz de poliuretano satinado al agua. 


Y ya tenemos el humidificador listo para ser reutilizado. El mío está vigilando que maduren las fresas... Por cierto, si queréis saber cómo criar plantas de fresa en casa podéis pasaros por mi otro blog "El enanito jardinero" donde os lo explico.

Espero que éste pequeño tutorial os sea de utilidad. Hasta pronto.

jueves, 1 de noviembre de 2012

"Atrezzo" y móvil infantil para "Halloween"

Aunque el "dia más tenebroso del año" está ya dando sus últimos coletazos, no me resisto a mostraros una manualidad muy sencilla.
Cuando estaba preparando la entrada sobre "Carbonilla" me pareció que fotografiarle sólo a él quedaba un poco soso, así que decidí prepararle un poco de "atrezzo". Quería que fuese rápido, fácil y barato y no gastar demasiado material. Se me ocurrió hacerle unos acompañantes "especiales".
Es algo tan "terrorificamente fácil" , que si tenéis niños pequeños podéis pasar un rato divertido y entretenido con ellos.
Necesitaremos:
  • Canutillos de cartón (de papel higiénico o de cocina)
  • Tijeras
  • Rotuladores
  • Pintura blanca
  • Un par de pinceles (uno fino y otro algo más grueso)


Yo soy un poco "basurillas", y me gusta guardar y aprovechar muchas cosas "por si acaso", así que siempre tengo a mano canutillos de papel higiénico y de cocina... y en éste caso me he ahorrado comprar cartulinas.

Cortamos los canutillos de cartón y los estiramos un poco para eliminar la ondulación. Con un rotulador dibujamos el contorno del bicho que queramos (en éste caso murciélagos, fantasmas y arañas) y les dibujamos unos ojitos y boca, colmillos... lo que queramos. Podéis encontrar muchas plantillas para dibujar,  pero si utilizáis vuestros propios diseños es mucho más divertido. Recortamos con cuidado la forma que hemos dibujado, y pintamos el interior de los bichos con rotulador. Luego, con un pincel finito y un poco de pintura blanca (yo he usado pintura acrílica que tenía por casa), rellenamos los ojos y bocas que hemos dibujado antes. Pintamos también las figuras por detrás y un poco los bordes. El tamaño de los dibujos... a vuestro gusto.
El fantasma se pinta al revés, es decir, el cuerpo con pintura blanca y ojos y boca con rotulador.
Aquí hemos hecho arañas, murciélagos y un fantasma, pero podéis también dibujar esqueletos, calabazas, casas encantadas... lo que más os guste.


Ya tenemos unos "adorables" bichitos que nos pueden servir de base para muchas cosas. En éste caso han servido para acompañar a "Carbonilla", y para hacer un "terrorífico" móvil para el cuarto de los niños. Por eso, además de las figuras que ya tenemos hechas, necesitaremos.
  • Dos palillos de madera
  • Un rotulador negro
  • Hilo
  • Aguja de coser
  • Pegamento (cola blanca o pegamento de contacto)
Hace tiempo que tenía guardados unos palillos de unos pinchos morunos que me zampé y me han servido para ésta manualidad. Si no tenéis podéis usar unas ramitas secas que encontréis por la calle.
En cuanto al hilo, lo ideal sería hilo de sedal, transparente, pero como yo no tengo de eso por casa y se trata de no gastar mucho, he utilizado hilo de coser en blanco y negro, que tampoco queda mal.


Pintamos los palillos con un rotulador negro. Luego hay que ponerlos en forma de cruz y sujetarlos para que no se muevan con un punto de pegamento (si utilizáis cola blanca hay que esperar un rato para que se seque antes de manipularlos). Podemos reforzar la unión con varias vueltas del hilo negro.


Enhebramos con hilo la aguja de coser y pinchamos y hacemos un pequeño orificio en la parte superior de cada figura, por el que pasamos el hilo sujetándolo con un nudo. La longitud del hilo que dejemos libre puede ser diferente para cada figura.
Sujetamos con otro nudito el extremo libre del hilo en el palillo. Vamos repartiendo las figuras como más nos guste hasta que las tengamos todas colgadas. Sólo nos queda anudar cuatro cabos largos de hilo en los palillos (uno por brazo de la cruz) y anudarlos entre sí en la parte superior para que podamos colgarlo de una lámpara, por ejemplo.
Ya tenemos listo nuestro móvil.

¿Os hacéis una idea de cómo se reparten los hilos?


Un consejo: Si después de cada uso limpiáis y guardáis muy bien las herramientas y pinturas que habéis utilizado en la manualidad, las tendréis disponibles para otros muchos usos. Además, es mejor usar pinturas y barnices al agua, que son más fáciles de limpiar y menos tóxicos y contaminantes.


Espero que os haya gustado. 
Hasta pronto.